|
¿Pero qué es eso de rechazar toda atención médica? Será porque tienen, ella y los que la mueven, miedo de que el médico descubra la farsa: es imposible que una mujer en huelga de hambre desde hace 23 días tenga la cara que se le ve en las fotos, una cara normal y corriente, de una persona que se alimenta, sólo finge agotamiento. El comunicado del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) confirma "no haber lugar al traslado forzoso de Aminatou Haidar a un centro hospitalario para que se valore su estado de salud o para que sea sometida a tratamiento médico contra su voluntad". Lo que quiere esta mujer es seguir tomando el pelo a todo el mundo. Si ha renunciado a la nacionalidad marroquí entregando su pasaporte a las autoridades y rechaza la nacionalidad española generosamente y excepcionalmente ofrecida así como el pasaporte que le permite viajar a donde le apatezca, ¿qué quiere? Pues seguramente perjudicar todos los esfuerzos que se están haciendo por parte de Marruecos y la comunidad internacional para que haya negociaciones comprometidas. Las malas intenciones de Polisario se confirman, sólo siguen deteniendo en Tinduf a personas inocentes sin familia y en muy malas condiciones, sin permitirles por lo menos la protección del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). ¿Y si dejamos a estas personas la libertad de moverse? Que no nos engañe Aminatu Haidar, las autoridades españolas la dejaron entrar porque tiene permiso de estancia. ¿Por qué muerde la mano cariñosa de los españoles diciendo "Si muero, será el Gobierno español quien deberá asumir las consecuencias jurídicas y morales"? Es que darle a su situación esta dimensión no puede ser idea suya. Y si todo esto fuera una estratagema para desestabilizar las relaciones hispano-marroquíes, haciendo que España cambie su posición respecto al tema del Sáhara?
|